El punto de partida: una migración «bien hecha» que perdía tráfico
El protagonista de este caso es una tienda online española de recambios y accesorios de automóvil, con más de veinte años de historia, más de 5.000 páginas indexadas en Google y un producto estrella que por sí solo traía miles de visitas al año. A mediados de julio migró de PrestaShop a Shopify.
La migración no se hizo mal: el equipo había preparado redirecciones para la mayoría del catálogo. Pero diez días después del cambio de DNS, los datos de Search Console cantaban: las impresiones habían caído un 35% y los clics en torno a un 30% respecto a la media de los dos meses anteriores. Ninguna herramienta había avisado. Sin monitorización diaria, una caída así puede pasar semanas desapercibida — y cada semana cuesta posiciones que luego tardan meses en recuperarse.
El diagnóstico: probar las 5.000 URLs que Google conocía
El informe de cobertura de Search Console es útil, pero va con retraso y no prioriza. Así que hicimos algo más directo: extraer todas las URLs que habían recibido impresiones en los últimos 16 meses — 5.000 URLs, el máximo que devuelve la API — y comprobar una a una qué devolvía cada una en la tienda nueva.
- //El 87% de las URLs redirigía correctamente con un 301: la migración había cubierto bien el grueso del catálogo.
- //512 URLs devolvían un error 404. Y no eran URLs cualquiera.
- //Entre las rotas estaban las cinco fichas del producto estrella de la tienda, que sumaban casi 4.000 clics de histórico, la categoría de su segunda línea de producto y varias páginas más con tráfico constante.
- //Además, todas las páginas de categoría habían perdido su meta descripción en el cambio de plataforma, y una página corporativa se había quedado con un noindex accidental.
Aquí está la lección más importante del caso: una migración puede estar bien hecha al 87% y aun así perder un tercio del tráfico, porque los errores no se reparten por igual. Basta que entre el 13% roto estén las páginas que más traían.
La corrección: 251 redirecciones con criterio, no en masa
Con el diagnóstico en la mano, la corrección se ejecutó en dos días de trabajo:
- //Redirecciones 301 para cada URL rota con destino equivalente real: ficha antigua a ficha nueva, categoría antigua a colección nueva. En total, 251 redirecciones creadas y verificadas una a una.
- //Los productos descatalogados sin equivalente se redirigieron a su categoría padre — y los que no tenían ninguna relación con el catálogo actual se dejaron en 404 a propósito: redirigir todo a la home es un error que Google trata como soft-404.
- //Meta descripciones nuevas para las 20 categorías principales, con su palabra clave y propuesta de valor.
- //Títulos recortados donde Google los truncaba, el noindex accidental eliminado y la imagen principal optimizada para carga prioritaria.
Regla de oro en migraciones: cada URL antigua debe llevar a su equivalente más cercano. Redirigir en masa a la portada o dejar que las páginas con tráfico mueran en 404 son las dos formas más rápidas de tirar años de SEO.
Y después: monitorización diaria para que no vuelva a pasar
La corrección llegó diez días tarde porque nadie vigilaba a diario. Esa es la segunda lección del caso: tras una migración, los primeros treinta días requieren vigilancia activa, no una revisión al mes.
- //Seguimiento diario de clics e impresiones por proyecto, con la fecha de la migración anotada para medir el antes y el después.
- //Comprobación semanal automática del estado HTTP de todas las páginas con tráfico: si una URL con clics empieza a devolver 404, salta una alerta.
- //Seguimiento de posición de las palabras clave del producto estrella, que llegaron a caer de las primeras posiciones a la página 6 de Google mientras sus URLs estuvieron rotas.
Google tarda entre una y tres semanas en reprocesar las URLs corregidas y devolver posiciones. Actualizaremos este caso con los datos de recuperación — la gráfica del antes y el después es la mejor prueba de que las migraciones no perdonan la improvisación.
Las 4 lecciones de este caso para tu migración
- //Audita ANTES de migrar: la lista de URLs con tráfico de Search Console es tu mapa de redirecciones. Sin ella, vas a ciegas.
- //No te fíes del «ya están las redirecciones»: verifícalas una a una contra la tienda nueva, empezando por las páginas con más clics.
- //Revisa lo invisible: meta descripciones, títulos, noindex accidentales y datos de medición se pierden con facilidad al cambiar de plataforma.
- //Vigila a diario el primer mes: detectar una caída en 24 horas en vez de en 3 semanas cambia por completo el coste del error.
Si estás planeando el cambio, en nuestra guía completa para migrar de PrestaShop a Shopify sin perder SEO y en la checklist post-migración tienes el proceso paso a paso que aplicamos en este caso.

